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Ministrando para la gloria de Dios

«Pero Dios tuvo misericordia de mí, para que Cristo Jesús me usara como principal ejemplo de su gran paciencia con aun los peores pecadores. De esa manera, otros se darán cuenta de que también pueden creer en él y recibir la vida eterna.»

1 Timoteo 1.16

Es cierto que los caminos de nuestro Dios son inescrutables (Romanos 11.33), sin embargo, Pablo nos deja ver que Dios no escoge al azar. Él tiene un propósito aún en la elección de sus siervos.

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