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¿Dónde está tu tesoro?

«Si nuestros pensamientos están centrados en cosas materiales, nuestras vidas estarán ciertamente plagadas con derrota, frustración, y desespero. La razón por lo que esto sucede, es porque las cosas que vemos no son verdaderamente indispensables. Las vemos aparecer y evaporarse. Y las cosas que pensamos que son sustanciosas y reales, se desvanecen ante nuestros ojos. Todas las cosas que conocemos por nuestros cinco sentidos se encuentran en un estado de mudanza y de decadencia. Una vez que no hay ningún medio de comunión posible entre el Espíritu y las cosas de la tierra, no puede haber ninguna satisfacción en ellas… Muchos hijos de Dios están temerosos y ansiosos porque sus pensamientos están repletos de «cosas». Están inseguros en cuanto al futuro. No habitan en Cristo porque sus corazones se encuentran donde están sus pensamientos —el mundo de las cosas materiales. La ilusoria realidad de la materia retratada por los cinco sentidos les produce inseguridad en cada parte de la vida y los esclaviza en la jaula del miedo.»

K. C. Pillai