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Sigue tu camino hasta el final

En cuanto a ti, sigue tu camino hasta el final. Descansarás y, entonces, al final de los días, te levantarás para recibir la herencia que ha sido guardada para ti.

Daniel 12.13 (NTV)


Hacia el final del Libro del Profeta Daniel abundan las visiones acerca del fin de los tiempos. Un asunto que ha preocupado a la iglesia a lo largo de su historia; sin embargo, cuando Daniel pregunta «¿Mi señor, cómo terminará todo esto?» (vea el verso 8 y el verso 6 donde alguien más había preguntado lo mismo), él recibe la respuesta que se encuentra sobre estas líneas.

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¿Dónde estás?

«Cuando soplaba la brisa fresca de la tarde, el hombre y su esposa oyeron al Señor Dios caminando por el huerto. Así que se escondieron del Señor Dios entre los árboles. Entonces el Señor Dios llamó al hombre:

-¿Dónde estás?»

Génesis 2.8-9 (NTV)


Dios creó al ser humano para «glorificar a Dios y gozar de Él para siempre», y Dios estaba allí para él; sin embargo, después de la caída algo cambió. Ahora, al escuchar los pasos de su Creador, el hombre y su mujer corrieron a esconderse entre los árboles.

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Lo que de verdad importa

«Usted puede ser teológicamente tan recto como un cañón de escopeta, pero estar espiritualmente tan vacío como él».

A.W. Tozer

Esta frase resume a la perfección un gran problema del que no solamente he sido testigo, sino también partícipe: El de fijar nuestra mirada en un sistema doctrinal, dejando de lado todo lo demás.

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Buscando la gloria de Dios en medio del hebel

Si existe una manera de resumir el anhelo más profundo de mi corazón, debe ser mediante las palabras que encabezan este post. Te comparto por qué.

Hebel es la primera de las palabras pronunciadas por el Predicador en su largo discurso conocido como el Libro de Eclesiastés. Quizá te suene la frase:

«Vanidad (hebel) de vanidades (otra vez, hebel), dijo el predicador; vanidad (hebel, de nuevo) de vanidades (adivinaste, ¡hebel!) todo es (¿a qué no sabes?, ¡hebel!) vanidad».

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