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Hablando de nuestro tesoro

En Príncipe de Paz estamos estudiando Lucas 12. Un pasaje que nos confronta con la manera en la que vemos las cosas de este mundo, a nosotros mismos y a nuestro Padre celestial; lo que por supuesto afecta profundamente nuestra manera de vivir.

Mientras preparaba esta serie de sermones, recordé el párrafo que comparto a continuación. Son palabras de Karnam Chengalvaraya Pillai, y creo que resumen muy bien el núcleo de aquella gran enseñanza de nuestro Señor:

«Si nuestros pensamientos están centrados en cosas materiales, nuestras vidas estarán ciertamente plagadas con derrota, frustración, y desespero. La razón por lo que esto sucede, es porque las cosas que vemos no son verdaderamente indispensables. Las vemos aparecer y evaporarse. Y las cosas que pensamos que son sustanciosas y reales, se desvanecen ante nuestros ojos. Todas las cosas que conocemos por nuestros cinco sentidos se encuentran en un estado de mudanza y de decadencia. Una vez que no hay ningún medio de comunión posible entre el Espíritu y las cosas de la tierra, no puede haber ninguna satisfacción en ellas… Muchos hijos de Dios están temerosos y ansiosos porque sus pensamientos están repletos de «cosas». Están inseguros en cuanto al futuro. No habitan en Cristo porque sus corazones se encuentran donde están sus pensamientos —el mundo de las cosas materiales. La ilusoria realidad de la materia retratada por los cinco sentidos les produce inseguridad en cada parte de la vida y los esclaviza en la jaula del miedo.»

Publicado por Emmanuel Castillo Robles

Buscando la gloria de Dios en medio del hebel.

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