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Cuatro recomendaciones para correr detrás de Cristo

Hace algunos meses mencioné que la prioridad de todo creyente es correr detrás de Cristo. Esta es una idea presentada por el apóstol Pablo en Filipenses 3.12-14 y en otras de sus cartas. El asunto es, ¿cómo puede hacerse esto de manera práctica? A continuación unas sencillas recomendaciones:

1. Dedica el tiempo necesario al estudio serio de las Sagradas Escrituras

La única manera de conocer a nuestro Señor es a través de lo que Él ha querido revelar sobre sí mismo. La buena noticia es que esta revelación se encuentra en su Palabra que está al alcance de todos nosotros. Si tu quieres conocerle para comenzar una relación con Él (o para fortalecerla) la Biblia es el lugar adecuado para comenzar y permanecer. Aparta un buen tiempo cada día para estudiarla a profundidad (aquí hay un calendario que te puede servir).

2. Dedica el tiempo necesario a la oración

Hay quienes dicen que Dios nos habla a través de su Palabra, y que nosotros hablamos con Él a través de la oración. Yo pienso un poco diferente, pues creo que la oración es mucho más que sólo hablar. Es un tiempo de verdadera comunión con nuestro Creador, por eso Jesús lo presenta como un tiempo de intimidad con nuestro Padre celestial. Es un tiempo para gozar de Él, para disfrutar de su presencia. Esto es algo difícil de entender si no lo has experimentado, pero tómalo con seriedad y te aseguro que no lo querrás abandonar.

3. Dedica el tiempo necesario a la lectura de las obras de aquellos que saben (mediante su propia experiencia) lo que es correr detrás de Cristo

Los dos puntos anteriores son absolutamente esenciales, y aunque este tercero podría presentarse como opcional, creo que si lo llevas a cabo traerá una gran bendición a tu vida espiritual. Como seres humanos, necesitamos ver en nuestros pares algunos ejemplos o maneras prácticas de cómo ellos corren detrás de Cristo. Algunos libros que pueden ayudarte en esto son las biografías de otros cristianos o las grandes obras de los puritanos.

4. Dedica el tiempo necesario a tener comunión con otros creyentes que están corriendo detrás de Cristo

Dios nos ha llamado a vivir en comunidad, y nos ha colocado dentro de un cuerpo que avanza en una misma dirección. Un cuerpo en el que cada miembro ayuda (o debe ayudar) a los demás a crecer en su fe. Muchas veces decimos que debemos «ir a la iglesia», pero Dios no nos ha llamado a ir a la iglesia, sino a ser iglesia. Lo que implica formar una comunidad donde nos ayudamos los unos a los otros de todas las maneras posibles; y la verdadera comunión con otros creyentes sinceros es de mucha ayuda para crecer en el Señor. Identifica a dos o tres hermanos maduros en la fe y déjales saber que quieres pasar un poco de tiempo (de manera regular) con ellos.

Como puedes notarlo, todas estas recomendaciones comienzan con la frase «dedica el tiempo necesario…». Es muy repetitivo, lo sé, pero quise hacerlo así porque creo que este es uno de nuestros más grandes problemas. El tiempo no alcanza, o más bien, lo malgastamos. Aprendamos a apartar el tiempo para lo verdaderamente importante: Correr detrás de Cristo.

Publicado por Emmanuel Castillo Robles

Buscando la gloria de Dios en medio del hebel.

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