En cuanto a ti, sigue tu camino hasta el final. Descansarás y, entonces, al final de los días, te levantarás para recibir la herencia que ha sido guardada para ti.

Daniel 12.13 (NTV)


Hacia el final del Libro del Profeta Daniel abundan las visiones acerca del fin de los tiempos. Un asunto que ha preocupado a la iglesia a lo largo de su historia; sin embargo, cuando Daniel pregunta «¿Mi señor, cómo terminará todo esto?» (vea el verso 8 y el verso 6 donde alguien más había preguntado lo mismo), él recibe la respuesta que se encuentra sobre estas líneas.

De una manera sutil sus pies fueron puestos de nuevo en la tierra (aunque manteniendo su mirada en el cielo). Prácticamente el hombre vestido de lino le dijo: «Daniel, no te preocupes demasiado por saber el cuándo de estas cosas; ocúpate de seguir este camino con tu Dios. Mientras todo esto llega, confía en la promesa. En todo aquello que Dios tiene reservado para ti y te entregará cuando todo termine».

Con esta bella exhortación (que es prácticamente la misma temática del Apocalipsis) el libro llega a su fin.

Esa es la misma actitud que todos los que confiamos en la promesa debemos tener: Vivir para la gloria de Dios el tiempo que Él nos permita andar por este mundo; hasta que nos llame al reposo en su presencia. Vivir con seguridad, confiando en que Él nos levantará con el mismo poder con el que levantó a su Hijo Jesucristo.

Que Él nos ayude a seguir en este camino con firmeza y esperanza —con la mirada levantada— hasta el final.